Entrevista: Antonio Vázquez, coordinador general de Silográfico

Tras el cierre de Tórculo, empresa de comunicación gráfica referente en Santiago de Compostela, cinco de sus extrabajadores decidieron poner todos sus conocimientos y experiencia en un nuevo proyecto de diseño gráfico e impresión: Silográfico. Hoy, hablamos con Antonio Vázquez, coordinador general de esta nueva empresa para conocer sus servicios y los retos y expectativas que tienen en esta nueva etapa. 

Silográfico asume el relevo de una histórica empresa de artes gráficas. ¿Qué significa para vosotros recoger ese testigo?

La desaparición de Tórculo comunicación gráfica supuso un duro golpe para todos los que formábamos parte de ella. No estaba en la hoja de ruta de nadie que desapareciese de tal manera; ni la dirección, ni los trabajadores, ni los clientes o los proveedores contaban con algo así.

La empresa era un referente en el sector no solo a nivel local y autonómico, que también, sino a nivel nacional. Habíamos sido capaces de situarnos con mucha presencia en diferentes sectores como el editorial, el industrial, el de grandes cadenas de retail o entre las agencias y también entre la PYME. Todo ello gracias a una gran inversión tecnológica en impresión digital y al desarrollo de plataformas B2B para ofrecer diferentes servicios como la autopublicación de libros, la impresión compartida entre diferentes clientes, la distribución de material de empresas de formación directamente a sus alumnos o, en el sector industrial, a sus clientes. La innovación ha estado siempre en su ADN.

Recoger ese testigo supone una responsabilidad muy grande que asumimos con humildad teniendo claro que Silográfico es una nueva compañía que tiene nuevos retos y visiones diferentes; aunque, por supuesto, no podemos negar que venimos de donde venimos.

¿Cuáles fueron las claves que os llevaron a dar este paso y apostar por esta integración?

Fueron varias. Por un lado, había mercado. Pensábamos que los clientes estaban ahí y que podríamos seguir dándoles servicio si éramos capaces de crear una nueva compañía y hacer una continuación rápida de la actividad.

Por otro lado, teníamos un conocimiento del sector y de la profesión que no podíamos desperdiciar y que necesitábamos poner en valor.

Con estas dos premisas decidimos crear una SLL y para ello recurrimos a Abeluria, una consultora de Economía Social que nos acompañó en la creación de la sociedad y a dar los primeros pasos.

¿Qué papel juega el equipo profesional en esta nueva etapa de Silográfico?

Juega un papel fundamental. Somos un equipo de cinco socios, personas con un amplísimo bagaje en el sector y en diferentes áreas de forma que nos complementamos. Tenemos una directora de producción, un diseñador gráfico, un especialista en impresión, un especialista en oficina técnica y yo en la parte comercial y de representación de la sociedad. Decimos que entre los cinco sumamos más de 130 años de experiencia.

¿Cómo se equilibra tradición e innovación en una empresa de artes gráficas hoy en día?

La verdad es que este sector es muy poco atractivo para la juventud. Desde fuera puede parecer que se trata de un negocio “artesanal” y, aunque es verdad que hay procesos que requieren de un trabajo manual y pausado, la realidad es que está altamente tecnificado y requiere de unos conocimientos muy amplios.

Hoy en día la tecnología digital abarca un espacio que antes ocupaban otros sistemas de impresión tradicionales pero que siguen necesitando unos conocimientos de la profesión que se están perdiendo. Es muy habitual recibir trabajos “listos para imprimir” que carecen de la mínima calidad porque se tiende a pensar que lo que hacemos para online sirve para lo offline y no es así.

¿Qué cambios percibirán los clientes en esta nueva etapa?

Esperamos mejorar su experiencia. Queremos ser una empresa ágil y cercana. Que nuestros clientes puedan sentirse acompañados en sus proyectos desde el desarrollo de una idea hasta su materialización final y distribución.

El sector gráfico vive un momento de transformación constante. ¿Cuáles crees que son los principales retos a corto y medio plazo?

Como bien dices, este sector lleva años transformándose y todavía queda camino por recorrer. La reducción de las tiradas, el acortamiento de los plazos y la caída del consumo incide directamente en una transformación hacia procesos productivos altamente tecnificados y con unos controles de eficiencia muy altos. Hay una tendencia a la especialización en producto y a la segmentación. Ya no es aquello de hacer todo lo que entra por la puerta y, desgraciadamente, también hay una carencia de personal cualificado y con conocimientos o con ganas de adquirirlos.

Todo esto, sumado a la aparición de nuevos sistemas de impresión con calidades excepcionales y costes muy ajustados y la creciente robotización de los procesos de post impresión, encuadernado y manipulado, están cambiando las reglas del juego.

Creo firmemente que la aportación de valor, la digitalización y la especialización en producto, serán la clave para el futuro.

Para terminar, ¿qué nuevos servicios y soluciones prevé presentar Silográfico en esta nueva etapa para responder a las necesidades actuales de sus clientes?.

Nos ocupamos de todo el ciclo productivo ayudando a definir el producto y anticipándonos a su comportamiento en la fase de producción. Fundamentalmente desde el diseño, donde podemos aportar mucho valor, hasta la fabricación y la distribución a cliente final. Podemos imprimir y encuadernar porque tenemos la tecnología suficiente en nuestras propias instalaciones; pero, sobre todo, podemos encargarnos de grandes proyectos ya que hemos cerrado acuerdos con una red muy amplia de colaboradores en toda la península.

Creemos en una forman de trabajar que suma, que acompaña y que deja huella.

Nuestra experiencia y nuestra pasión por el sector gráfico la ponemos al servicio del mercado.