La irrupción de los asistentes conversacionales y los motores de respuesta basados en inteligencia artificial está obligando a las empresas a replantear sus estrategias de comunicación. En este nuevo entorno, la visibilidad ya no depende únicamente de aparecer en buscadores o medios digitales, sino también de cómo los sistemas de IA comprenden, describen y recomiendan una marca cuando los usuarios solicitan información o comparan opciones.

Con este escenario de fondo, la consultora gallega Torres y Carrera ha presentado DBN (Don’t Be Narcissus), una solución diseñada para analizar la representación de empresas, productos y perfiles profesionales en los entornos de inteligencia artificial. El sistema evalúa cómo los modelos interpretan la información disponible sobre una entidad y detecta posibles sesgos, vacíos informativos o asociaciones que puedan afectar a su posicionamiento y reputación.
La propuesta responde a un cambio de paradigma que comienza a ganar peso entre los responsables de marketing y comunicación. Si durante años el objetivo fue mejorar la presencia digital y el posicionamiento en buscadores, ahora las marcas deben prestar atención a la llamada “representación algorítmica”: la imagen que proyectan cuando una IA sintetiza información, recomienda alternativas o responde a preguntas de los usuarios. Diversos análisis del sector apuntan a que estos sistemas están adquiriendo un papel cada vez más relevante en los procesos de búsqueda, consideración y decisión de compra.
DBN combina tecnología de análisis con la intervención de especialistas en comunicación, reputación y estrategia, incorporando una capa de interpretación humana que permite trasladar los resultados a decisiones concretas de marca. El objetivo es ayudar a las organizaciones a comprender qué percepción están construyendo los modelos de IA sobre ellas y qué acciones pueden impulsar para mejorar su coherencia narrativa, autoridad y capacidad de recomendación.
