El We R Day refuerza el posicionamiento de La Tita Rivera O Portiño como referente de sostenibilidad

La quinta edición del We R Day volvió a convertir a La Tita Rivera O Portiño en un punto de encuentro donde sostenibilidad, ocio y comunidad se dieron la mano. La iniciativa, impulsada junto a We Sustainability, reafirma una estrategia de marca que va más allá de la hostelería para generar experiencias con un fuerte componente social y ambiental.

Con esta nueva edición, el establecimiento consolida un evento que, año tras año, busca fortalecer su identidad y su vinculación con el entorno de El Portiño. A través de una programación que combina actividades participativas, música en directo y propuestas gastronómicas; La Tita Rivera apuesta por un modelo de comunicación basado en la creación de experiencias que fortalezcan la conexión con el público y sus valores.

Durante la jornada, los asistentes pudieron participar en diferentes sesiones de paddle surf, una actividad pensada para fomentar una conexión activa con el mar y el respeto por el entorno natural. El programa también incluyó el taller Paint & Wine, dirigido por Raúl Álvarez y acompañado por el vino Señora de Bien, una propuesta que unió creatividad, paisaje y producto local.

La programación continuó con una sesión vermú amenizada por el DJ Raphael de la Ghetto, en la que el vino Señora de Bien se sirvió junto a una tapa de arroz con vieiras, reforzando el protagonismo de la gastronomía como parte de la experiencia. Ya por la tarde, el concierto de Son de Camagüey puso el cierre musical a una cita que volvió a llenar de actividad el entorno de El Portiño.

Más allá de la programación, el We R Day se ha consolidado como una herramienta de marketing experiencial con la que La Tita Rivera fortalece su posicionamiento. La combinación de sostenibilidad, cultura, gastronomía y participación ciudadana permite a la marca generar un vínculo más sólido con su comunidad, diferenciándose a través de acciones con un propósito compartido.

Momentos Alhambra Salitre: más que una presentación, una experiencia inmersiva para conectar con la audiencia

Las experiencias culturales inmersivas continúan ganando protagonismo como herramienta de conexión entre marcas, artistas y públicos. En este contexto, Studio Follow acogió en A Coruña “Momentos Alhambra Salitre”, una propuesta impulsada alrededor del lanzamiento del nuevo trabajo musical de MEDDI que combinó música, visuales y encuentro creativo en un mismo espacio.

La iniciativa, celebrada el pasado 27 de mayo en las instalaciones de Studio Follow, se enmarca dentro de la línea de activaciones experienciales vinculadas a la plataforma “Momentos Alhambra”, apostando por formatos que buscan generar vínculos emocionales con las audiencias a través de la cultura y la creatividad.

Más allá de la presentación del álbum Salitre, el evento planteó una puesta en escena diseñada para trasladar el imaginario del proyecto al plano físico mediante elementos audiovisuales, sesiones de DJ y una exposición fotográfica firmada por Igneo. La propuesta convirtió el lanzamiento musical en una acción de branded content y experiencia de marca orientada a fomentar la interacción y la conversación entre asistentes.

Desde la organización destacan también la voluntad de posicionar el encuentro como punto de conexión para perfiles vinculados a la industria creativa local, entre ellos músicos, fotógrafos, diseñadores y profesionales culturales de A Coruña. En este sentido, la convocatoria refuerza la tendencia creciente de utilizar espacios híbridos y eventos experienciales como plataformas de networking y construcción de comunidad.

La acción tuvo lugar en Studio Follow, espacio creativo ubicado en Agrela que continúa consolidando su posicionamiento como hub para iniciativas relacionadas con la creatividad, la cultura y la innovación colaborativa.

Por su parte, MEDDI presentó con Salitre una nueva etapa artística dentro de su trayectoria en la música urbana en español. El proyecto desarrolla una narrativa emocional vinculada a conceptos como la memoria, las relaciones personales y la transformación, elementos que también marcaron la identidad visual y conceptual del evento.