Entrevista: Julián Abad, presidente de Creatividade Galega

Julián Abad es el presidente de Creatividade Galega desde el 8 de octubre de 2020. El director creativo ejecutivo de Wise lleva seis años y dos mandatos al frente de la asociación de agencias de publicidad de Galicia. En diciembre dejará el cargo después de revolucionar la asociación y situarla en un nuevo plano dentro del sector. Se comprometió por dos legislaturas y en enero de 2027 se celebrarán las elecciones para elegir al nuevo presidente y su nueva junta. Repasamos con él estos 6 años de publicidad, creatividad, objetivos conseguidos, problemas del sector y el futuro que viene.

¿Qué balance haces del papel que ha desempeñado la asociación en la evolución del sector publicitario gallego? ¿De qué logro te sientes más satisfecho?

Creo sinceramente que han sido 6 años muy positivos para nosotros. La asociación ha crecido, ha alcanzado los objetivos que personalmente me fijé en 2020 y tiene hoy otro peso dentro de Galicia.

Hemos ido paso a paso construyendo una forma de hacer, unos valores y creo que hoy somos más fuertes. No puedo destacar un logro por encima del resto porque creo que todo suma. A modo de resumen vamos a editar una revista a final de año que va a servir como cierre de estos 6 años y ahí nos daremos cuenta de lo mucho que se ha hecho.

¿Cuáles son los retos y prioridades que deberá afrontar la futura nueva directiva de Creatividade Galega desde enero de 2027?

Nuestro sector está cambiando cada vez más rápido. Y tenemos que reaccionar desde las asociaciones. No dejar a nadie fuera y proteger el trabajo de todos. Creo que el foco no está tanto en “el brillo” que le damos al sector en eventos, fiestas y premios y más en respetar, proteger y luchar por los intereses que pueden hacerque nuestro sector sea más fuerte, más solidario y más reivindicativo. Seremos un sector importante e influyente cuando todos luchemos en esta dirección.

¿Cómo ves el sector en Galicia actualmente y qué piensas del futuro de la publicidad y el marketing gallegos?

En estos 15 años que llevo en Galicia el cambio ha sido muy grande. No somos Madrid o Barcelona pero la evolución del trabajo que se hace aquí, de la calidad de las ideas y de la apuesta de algunos anunciantes de Galicia ha sido muy importante. Lo que creo es que, en cierta manera, en lo que no se ha avanzado ha sido en defendernos más a nosotros mismos. Seguimos siendo bastante kamikazes y poco corporativistas. Ese ha sido históricamente el problema de nuestro sector. Y creo que tiene mala solución. A veces con que uno vaya por libre acaba pasándonos factura a todos.

Creatividade Galega es parte del Clúster da Comunicación de Galicia. ¿Cómo ha sido la relación en estos años y en qué beneficia a la asociación?

Empecé en 2016, antes de ser presidente de Creatividade Galega, a colaborar con el Clúster. Y desde 2020 como vocal en la junta directiva. Veníamos de la nada y bajo la presidencia de Xosé Luis Reza se logró darle un sentido a lo que hacíamos. Era un ecosistema híbrido donde cada asociación tenía sus intereses pero los Premios Paraugas nos contentaron a todos.

Con la presidencia de Alberto Garnil se continuó mejorando y le dimos al Clúster mayor proyección con los premios Paraugas en Ferrol y el crecimiento de Flúor como grandes hitos. Lo que no creció fue la propia infraestructura del Clúster.

En la nueva etapa que se abre ahora espero que “reme” más gente y que se defiendan los intereses de todos por encima de los intereses personales. Para liderar una asociación de asociaciones hay que tener mucha mano izquierda.

La publicidad ha cambiado radicalmente en los últimos años con la irrupción de la inteligencia artificial, la transformación digital y los nuevos hábitos de consumo. ¿Cómo crees que ha respondido la creatividad gallega a estos desafíos?

Llevo en publicidad más de 30 años y siempre ha estado cambiando. Y las crisis siempre han estado ahí al igual que las oportunidades de reinventarse. Creo que la batalla entre la tecnología y las ideas la hemos perdido los creativos, de momento. Pero tengo la esperanza de que las ideas siempre estarán por encima de cualquier tecnología. No puede ser que en una reunión le dediquemos el 90% del tiempo a hablar de tecnología y métricas y un 10% a la idea. Lo único que me ha movido y me sigue moviendo de este negocio es la creatividad y las ideas. Y para ello es vital ayer, hoy y siempre estar al día. Es lo que nos diferencia.

Galicia cuenta con agencias y profesionales que firman campañas de gran nivel. Sin embargo, ¿qué crees que falta todavía para que la creatividad hecha aquí tenga una mayor proyección nacional e internacional?

Aquí hay unos cuantos anunciantes grandes que son los que lideran el mercado y luego muchísimos pequeños que siguen arriesgando poco. Creo que falta aún mucho que educar a los minidepartamentos de marketing de esos anunciantes pequeños. Nosotros en la asociación siempre hemos intentado que las agencias de aquí tuviesen ese contacto con lo que desarrollan las agencias punteras de España.

Nuestro mercado es nacional y tenemos que mirar lo que hacen los grandes para crecer. La responsabilidad de la buena creatividad es del cliente y de la agencia. Los dos son autores a partes iguales. Y ambos tienen que mirar lo que más brilla fuera de Galicia.

Si tuvieras que enviar un mensaje a los jóvenes creativos y profesionales del marketing que hoy comienzan su carrera en Galicia, ¿qué consejo les darías?

Que tengan en cuenta las ideas por encima de la tecnología. La tecnología nos iguala a todos, pero son las ideas y la estrategia las que nos diferencia a la larga. Que vean mucha publicidad y que piensen más en el largo plazo y en construir personalidades de marca coherentes en el tiempo. Y que se diviertan con lo que hacen.

Este oficio, que es un oficio por encima de todo, se convierte en algo muy aburrido si no te lo pasas bien cada día.

Para terminar, después de seis años como presidente y más de 10 años colaborando con el sector. ¿Qué proyectos de futuro tienes en mente?

Seguir haciendo de Wise el lugar donde ponemos las ideas en primer lugar. Seguir aprendiendo cada día. Seguir divirtiéndome con lo que hago. Seguir pensando ideas y campañas que nos muevan. Seguir peleándome por lo que considero que es injusto en nuestro sector. Y sobre todo, a los 52 años que tengo, y después de 31 años como creativo, seguir dando gracias por dedicarme a lo que siempre quise ser.